Tuesday, September 28, 2010

What Service means to me...

Franklin, a waiter at the Hilton Santo Domingo wants to share a beautiful story about why Service is always important.


He querido contar este hecho especial para mí y aprovecho esta oportunidad. Resulta que aproximadamente a mis 6 meses de trabajo en Hilton santo domingo, estaba de camarero en el piso.


Llego una pareja de esposos y como es un estándar, me les presente con mi nombre, ofreciendo mi asistencia y preguntando si deseaban algunas bebidas. Me ordenaron bebidas sin alcohol diciéndome que eran cristianos (y de hecho muy amables). Me cayeron súper bien porque habían memorizado mi nombre.










Después al yo ver al supervisor ocupado en otra mesa decidí tomarles la orden de comida. Fue ahí cuando me explicaron que eran vegetarianos y me preguntaron, ¿que podía recomendarles que no tuviera ningún tipo de carne? Fue cuando les dije que esa era la mesa v.i.p. y que cualquier cosa que ordenaran era posible porque estábamos en el Hilton. (Eso lo dije de manera jocosa para relajarlos un poco). Se sorprendieron y se echaron a reír luego me contaron que era la primera vez en el hotel y que eran criollos.


Luego le ofrecí algunas ensaladas y sopas especificándoles que si tenían carne se les podía retirar del plato. Me parece que optaron por sopa y luego ensaladas y pasta de plato fuerte. Durante el proceso de la comida trate de dar el mejor servicio (claro estaba súper contento de trabajar en Hilton este ha sido mi primer trabajo hotelero).


Cuando les lleve la cuenta les pregunte si, ¿había algo más en que les podía asistir? Me dijeron que no, que todo había estado de maravilla y me felicitaron por el servicio que ofrecí, fue entonces cuando el señor me dio la mano y me dijo felicidades y que me auguraba mucho éxito y me exhorto seguir así.


Al momento de llenar la cuenta para cargarla a la habitación, me llamaron por que se les habían quedado los lentes. Le explique que no había problemas que las líneas eran:


1- Su firma 2- su nombre 3- su número de habitación y 4- la propina, pero que esta ultima era opcional, fue aquí cuando la señora le toco el brazo al señor le dijo “si te gusto el servicio y te toco el corazón con las excelentes atenciones de Franklin dejarás propina” (parece que no acostumbraba a dejar propina). Los elogios que me dieron me llenaron de tanta pero tanta felicidad que para mi valió mas que cualquier propina que ellos hubiesen dejado.


Esta experiencia la añadí a mi lista de razones de por qué dar un buen servicio, por el simple hecho de que un hotel como este que la mayoría son personas son personas de negocios siempre ocupados y aun así puedan memorizar mi nombre mi nombre y más aun reconocer mi trabajo, simplemente ¡tiene precio!.


By Franklin Fraden

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